En CasaViVa, las experiencias no son paquetes predefinidos ni actividades programadas. Surgen de forma natural a partir del ritmo del lugar, de la temporada y de las personas que lo comparten.
Creemos en momentos lentos, encuentros significativos y en los placeres sencillos hechos con cuidado. Algunas veladas transcurren alrededor de una mesa compartida, otras con una copa de vino al atardecer.
Aquí, el tiempo no se llena, se respeta. Y cada momento está pensado para sentirse natural, personal y sin prisas.

Durante la estancia, podemos ofrecer la posibilidad de compartir una velada tranquila alrededor de la mesa.
Una relajada apericena o una cena ligera preparada con productos locales y de temporada, acompañada de una pequeña selección de vinos cuidadosamente elegidos.
Esto no es una experiencia de restaurante ni una cata formal. Es simplemente tiempo bien compartido.
Ofrecido según disponibilidad · Reserva necesaria
En CasaViVa, el vino no se concibe únicamente como una cata formal, sino también como un momento de descubrimiento y conversación, siguiendo siempre el ritmo de la casa y tus intereses.
Según la ocasión, las experiencias en torno al vino pueden tomar distintas formas — desde catas guiadas en nuestra bodega hasta momentos de vino más relajados, siempre con especial atención a los productores locales y al carácter del territorio.
El paisaje que nos rodea — olivos, campos abiertos y nuestro campo de lavanda — moldea de forma natural la atmósfera de cada momento, especialmente durante los meses de verano. El vino se convierte así en una forma de descubrir la Valdichiana a través de paisajes, historias y tiempo compartido, de una manera natural y sin prisas.
La disponibilidad y los detalles se comparten durante la estancia.